jueves, 14 de diciembre de 2017

EL GRAN CIRCO FEDERAL

TOF Nª5: integrado por Daniel Obligado, Adriana Palliotti y Leopoldo Bruglia.

Hace cuatro años, en la nota “Hergott, Paliotti y Obligado. No olvidar estos nombres”,  (Pacificación Nacional Definitiva 12/05/2013), alertábamos sobre la vergonzosa actuación de estos jueces titulares del Tribunal Oral Federal Nº 5. El motivo era que durante la sustanciación de un juicio oral, tacharon la posibilidad de expresarse a un marino propuesto como testigo por la defensa de los acusados. Se basaban en que pocos días antes, una querella presentada por tres integrantes de organizaciones de “derechos humanos” incluía entre 403 imputados al propuesto testigo. La genérica acusación se basaba en el simple hecho de haber estado destinado en la ESMA entre los años 1976 a 1983. De poco sirvió que el testigo aclarara que su  paso en el citado destino fue desde el día 17 de julio hasta el 31 de diciembre del año 1975.

Estos jueces, obedeciendo como lacayos el pedido de los querellantes impidieron ejercer el derecho de defensa de los acusados tachando al testigo propuesto.

Suponíamos que esta aberración jurídica era insuperable… pero nos equivocamos.

Nuevamente el TOF 5 ha superado su propia marca.

En el juicio llevado a cabo en la causa ESMA, entre otros imputados, fue condenado a prisión perpetua el Capitán de Navío (R) Carlos Guillermo Suarez Mason. Y me llaman la atención dos aspectos de este caso que no hacen más que confirmar que nuestra justicia federal está “tomada” por las  ODHET, (Organizaciones de Derechos Humanos Exclusivamente para los Terroristas).

En primer lugar, es de destacar que el acusado venía de cumplir once años de prisión “preventiva” sin haberse dictado sentencia, violando alegremente el principio de presunción de inocencia proclamado en nuestra Constitución y en los innumerables tratados internacionales, claro que esta injusta e ilegítima situación –del citado y de más de 2000 soldados– no llamó la atención de ninguna organización de derechos humanos ni de la CIDH, seguramente muy ocupadas con la prisión de Milagro Sala, tampoco de nuestros funcionarios de DDHH, ni del periodismo, dedicado en estos días a dilucidar si es o no es legitima la petición del desafuero de Cristina.

En segundo lugar, me resultan inverosímiles los argumentos de la sentencia. Se lo acusa de haber participado en más de 600 operativos militares o navales de los grupos de tareas durante su estadía en la ESMA.

Por supuesto que no fue reconocido por ningún testigo, dado que no participó de operativo alguno. Y su estadía en la ESMA como “oficial rotativo”, fue de exactamente 27 días hábiles, es decir que según los argumentos y “fundamentos” de la fiscalía, aceptados mansamente por el Tribunal, Suarez Mason participó en más de veinte operativos diarios…. Lo que se dice todo un récord

Bien sabemos que más que juicios, se trata de comedias disparatadas dirigidas por jueces prevaricadores, fiscales corruptos y testigos mendaces.

Con estas vergonzosas actuaciones nuestros jueces, ante el silencio del Ministro de Justicia y del Secretario de Derechos Humanos, están llevando a cabo una cruel venganza agachándose ante las directivas de las “orgas”.

Provocan rechazo y vergüenza estos togados, pero más aún entristece a la República el silencio de nuestros funcionarios y periodistas.

Juan Manuel Otero

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