martes, 19 de junio de 2018

La bomba de tiempo de las Lebacs



En un día clave para las autoridades monetarias del país, que afrontan un millonario rescate de Letras del Banco Central, compartimos un artículo de Juan José Guaresti (nieto) publicado en el diario La Prensa, que explica la bomba de tiempo que dejó el gobierno anterior y recuerda que la emisión de estos instrumentos violó la Constitución Nacional.




Las Lebacs son impagables

Por Juan José Guaresti (nieto) 07/06/2018


Nota publicada en el Diario La Prensa

El 11 de mayo de 2018, el diario La Prensa, publicó una nota sobre el tema Lebacs.

Lo ocurrido el súper “martes” 15 de mayo pasado, día en el cual vencían 680.000 millones de pesos en Lebacs, obliga a volver sobre el tema.

Esos títulos eran documentos de plazo corto o sea entre 35 y 63 días en su mayor parte aunque había otros vencimientos mayores de hasta 9 meses, de un total de alrededor de un billón 150.000 millones. Esos títulos fueron inventados por la administración anterior al 10/12/2015 que emitió unos 350.000 millones.

La creación de los Lebacs (letras del banco central) era “genial”: como se emitía mucha moneda debido al déficit fiscal y la economía nacional no crecía en proporción y que la ley de Fischer enseñaba que iban a dispararse los precios en especial los del dólar, cosa que por otra parte toda la población argentina sabe sin necesidad del consejo del sabio economista anglosajón, no tuvieron idea mejor que ofrecer en el mercado un título emitido por el Banco Central con una suculenta tasa de interés.

Los tenedores de fondos disponibles adquirieron esos títulos que unían al atractivo del alto interés, su corto plazo y gran liquidez y dejaron en paz, momentáneamente, al dólar.

Esos títulos tenían el inconveniente que violaban la constitución nacional porque el único organismo que puede tomar deudas a cargo de la república argentina es el Congreso nacional.

No hay duda de que la tesorería nacional puede emitir títulos de la deuda pública pero ello requiere de una previa ley del Congreso Nacional que fije el nivel de endeudamiento, los plazos de pago, la tasa de interés y demás pormenores. Una de las condiciones esenciales puestas por los barones ingleses en 1215 al Rey Juan para garantizarle su fidelidad, era que no podía establecer impuestos sin su permiso. La evolución del pensamiento constitucional hizo ver que en la división de los poderes del gobierno, condición de la República, la facultad de contraer deudas está vinculada íntimamente a los impuestos con los cuales hay que pagar aquellas de manera que el Poder Legislativo que es quien establece los impuestos, es por lógica el que decide autorizar el endeudamiento.

Esta venta de Lebacs para “calmar “al dólar dejaba las fuentes de la inflación y la suba de precios intactas. No se les introducía la menor corrección. Lo único que se hacía era retirar moneda de la plaza, que atesoraba en Lebacs en lugar de acudir a la ventanilla del dólar.

En el momento en que se produjo el traspaso del gobierno el 10/12/15 el dólar oficial era de $ 9,84 y el blue era de 14, 77. Al 30/12/15 el dólar oficial llego a 13,43. Ello implica que los Lebacs a la tasa del dólar oficial eran igual a 26.061 millones de dólares. El “regalo” que traspasaban a la actual administración los anteriores ocupantes del Banco Central era impagable.

Para el autor de esta nota el Banco Central debió comunicar al Congreso de la Nación esta situación anómala porque no eran deudas legalmente originadas. Pero el banco Central no se podía hacer cargo de esa deuda sin una ley que por lo menos cubriera las formas, además de dejar sentado el dislate económico que significaba camuflar la inflación escondiéndola con Lebacs. Al decir que debió comunicarse al Congreso, se está afirmando que la opinión pública debió ser enterada contemporáneamente.

El respeto a las instituciones de la república es la condición del desenvolvimiento económico exitoso, por lo que el poder legislativo existente a la sazón debió hacerse cargo de este desvarío que se había materializado a su vista y paciencia. Constituyó una verdadera ingenuidad de las autoridades del Banco Central tomar semejante hipoteca sin deslindar las responsabilidades políticas inherentes.

El Poder Legislativo así convocado debió afrontar la situación de una deuda irregularmente contraída porque violaba la constitución en grado decisivo. La división de los poderes del gobierno hace a la esencia de nuestra patria. En realidad sin ella no hay patria. Las deudas hay que pagarlas…pero el “obsequio” recibido era el traspaso de una bomba. El Banco Central no debió aceptarla. Lamentablemente no fue así y esa bomba sigue estando en nuestra economía, ahora agravada por el transcurso del tiempo. Asumiendo que se deba 1 billón 150.000 millones de Lebacs y que el dólar valga $ 25 por unidad, se adeuda el equivalente a 46.000 millones de dólares o sea algo menos del doble del “regalo” inicial.

La pregunta es si el lector puede afirmar que en las condiciones actuales de la Argentina, esa deuda se pueda cancelar.

El nudo Gordiano

Si revisamos la siniestra historia de los Lebacs vemos que con el tiempo van creciendo, por la sencilla razón que nunca se pagaron los intereses y porque se han emitido más Lebacs que los originarios; esta es una forma suicida de acrecentar las reservas del Banco Central en dólares por los altos intereses que se pagan. La única manera de hacerlo seriamente, diciéndolo en difícil como hablan los economistas, es acrecentar el superávit de la cuenta corriente de la balanza de pagos.

En criollo, diríamos, impulsando la exportación de bienes y servicios de todas las formas imaginables, consiguiendo más turistas o haciendo algo que en los países del istmo que une las dos Américas, brindando facilidades para que vengan a vivir en nuestro suelo jubilados de otros países, u otras maneras imaginativas.

Para poner un ejemplo: un retirado japonés cobra una excelente pensión en su patria que se le paga religiosamente pero ese haber no le luce mucho porque la vida en Japón es cara. En la Argentina si le prohibimos a los economistas que manipulen el tipo de cambio, los retirados de esa nación y de otras muchas, vivirían como reyes y se crearían decenas de miles de empleos respaldados porque el Japón ha conquistado parte del prestigio del que goza en el mundo porque cumple con lo prometido a sus jubilados.

El autor recuerda que en 2004 dejo en mesa de entradas del ministerio de economía con sello y todo, un plan económico que en parte se basaba en abrir las puertas de la Argentina a los retirados de otros países, en lugar de estafar a todos los que compraron bonos de la deuda nacional. La propuesta era pagar la deuda poniendo en movimiento las riquezas de nuestro suelo y la capacidad de nuestra gente, en lugar de granjearnos el descrédito mundial. Lamentablemente elegimos el deshonor en vez del esfuerzo.

Cuenta Plutarco en sus “Vidas paralelas” que Alejandro Magno deseaba conquistar el Asia, pero para poder hacerlo tenía que demostrar que podía desatar el nudo Gordiano, según decían. Este era un nudo hecho con tientos de cuero que unía un arado a los bueyes que lo tiraban y que se encontraba en Gordes, ciudad de la época. Ese nudo se había hecho famoso porque nadie había podido desatarlo. Llegó Alejandro rodeado de sus oficiales a Gordes y empezó a trabajar con el nudo. Trato de desatarlo de todas las maneras imaginables pero era evidentemente imposible. O sea que no iba a conquistar el Asia. La frustración de sus oficiales era evidente…pero se trataba de Alejandro quien no era un hombre común. Sacó de un tirón su espada y la emprendió a cuchilladas contra el nudo. A los pocos instantes la vara del arado cayó al suelo llenando de polvo a los presentes. Alejandro conquistó el Asia…

Los Lebacs son un Nudo Gordiano opuesto al restablecimiento económico argentino. El próximo vencimiento será el 22 de junio de 2018 día en que habrá vencimientos por 660.300 millones de Lebacs según Héctor Giuliano en su trabajo del 19 de mayo de 2018. El eminente economista agrega que ese vencimiento es equivalente a los 26.800 dólares. En este trabajo se ha tomado un dólar de $ 25 que da una cifra virtualmente idéntica.

En el artículo del 30 de abril de 2018 publicado en http://juanjoseguaresti.com.ar/ y en el del 11 de mayo publicado en el diario La Prensa, ya se dijo que esa deuda de los Lebacs había que consolidarla como lo hiciera la ley 23.982 con las deudas del estado al 1/4/91. En este caso donde objetivamente no se puede pagar esa deuda, como lo vimos días pasados en que se tuvo que recurrir a una tasa de interés exorbitante, entre otras maniobras poco serias hay que actuar como Alejandro en Gordes y transformar esa deuda de cortísimo plazo, en una deuda pagable concebida en una moneda creíble con interés bajo y plazo de varios años mediante un decreto de necesidad y urgencia, a dictar ya mismo.

Como decían los romanos: “necessitas caret legem.”(La necesidad no tiene leyes). También decían: ad imposibilia nemo tenetur; (nadie está obligado a lo imposible). Está claro que no podemos seguir pagando mensualmente estos intereses escandalosos cuya fuente son capitales siderales.

La actual política económica debe ser sustituida por una política en la cual lo principal sea producir más, para más gente, más barato y utilizar la imaginación con ese propósito y reducir impuestos confiscatorios. Maquiavelo dijo: “la fortuna es mujer y sonríe a los audaces”.



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