sábado, 7 de julio de 2018

Decepción con Cambiemos por el abandono de las FF.AA.


Una carta de lectores publicada hoy en el diario La Nación refleja la decepción compartida por un sector de la población con el gobierno nacional por la falta de cambio en la forma de dirigir el Estado, que se traduce en más recorte presupuestario para las FF.AA., reducción de personal y cierre de unidades, entre otras cosas.



Presupuesto militar

Recientes declaraciones atribuidas al ministro de Defensa consolidan los rumores sobre la intención del Gobierno de asignar tareas de seguridad a las FF.AA. y un plan para la reestructuración militar. Cuando confiamos el voto a Cambiemos suponíamos un real y profundo cambio en las formas de dirigir el Estado y diseñar las políticas públicas. Nuevamente nos desilusionamos al comprobar que estos proyectos no son debatidos en profundidad por especialistas. Y mucho más porque funcionarios graciosamente designados por el Presidente formulen sus propios proyectos, sin considerar los preexistentes. Estos anuncios parciales de reestructuración vuelven a sonar como un eufemismo para eludir mencionar el recorte presupuestario, reducción de personal, cierre de unidades, venta de inmuebles y nuevos negocios inmobiliarios. Nada ha de cambiar si no se impone un aumento presupuestario real y realista, que supere la magra asignación actual. Mientras tanto, a diferencia del tratamiento de recomposición salarial dado a otros sectores, vuelve a requerirse de los militares un "esfuerzo patriótico". Claro que no condice con el poco compromiso de funcionarios, legisladores y judiciales, que no dudan en incrementarse los sueldos, dietas y gastos asignados. O en concederlos a los sindicatos que toman las calles y cortan las rutas.

Por su parte, el cambio de funciones, contrario a las restrictivas leyes vigentes, aparece como un nuevo parche a la ineficiencia de los organismos de justicia y seguridad, superados por el crecimiento incontrolado del narcotráfico y otras redes ilegales. Algo muy parecido a eso ya se vivió en el país. Y mientras los legisladores y jueces que toleraron ese desmadre se hicieron de lado, otros debieron salir a reparar los daños.

Una pena que algo tan importante y medular como la defensa de los intereses nacionales sea tan banalmente tratado por quienes suponíamos una alternativa a la desidia, la corrupción y la revancha.




Alberto Otamendi

DNI 16.602.796

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