domingo, 1 de julio de 2018

La censura de "Será venganza!!" llega a un diario italiano


En el exterior también se hicieron eco de la censura impuesta en la última edición de la Feria Internacional del Libro al documental "Será venganza!!", como demuestra este artículo publicado recientemente en el diario online italiano "Il Sussidiario".

El autor de la nota registra con acierto que en la Argentina sólo se conoce una versión histórica de los años '70. Y resalta que las violaciones a los derechos humanos de los militares que prestaron servicio en aquellos años son sistemáticamente silenciadas.

A continuación ofrecemos una traducción del artículo, que también puede leerse en italiano en http://www.ilsussidiario.net/News/Esteri/2018/6/8/DIARIO-ARGENTINA-La-censura-per-chi-difende-gli-scomodi-diritti-umani/820876/





Censura para quienes defienden (los incómodos) derechos humanos

En los años ‘70, con la dictadura, en Argentina fueron violados los derechos humanos. Pero incluso algunos militares no han tenido después un buen tratamiento, explica Alejandro Patrón Costa.

8 de junio de 2018

El 3 de mayo pasado, en el curso de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires estaba programada la proyección de la película “Será venganza!!” dedicada a un tema desgraciadamente candente y polémico: el de la violación a los derechos humanos de los militares que prestaron servicio en los años ’70, terribles, bajo el gobierno de la Junta Militar. Dirigida por Andrés Paternostro, describe hechos que son sistemáticamente silenciados en una Argentina que continúa conociendo sólo una versión histórica de aquellos años. Pero, con gran sorpresa, en el mismo día dedicado a la Libertad de Prensa, con una decisión intolerable y farsesca, porque fue tomada en nombre de la libertad de opinión, como se lee en el comunicado de los organizadores de la muestra, la censura cae y la proyección es cancelada. Hecho que no sólo provoca la protesta de la prensa y de las organizaciones periodísticas, sino, como sucede en este caso, difunde la causa de la película en forma masiva, a través de internet e incluso de los medios. Hablamos con Alejandro Patrón Costa, presidente de un Centro de Estudios sobre Derechos Humanos de Salta, ciudad del norte de la Argentina, que produjo el largometraje.

¿Se puede explicar por qué una película que trata sobre derechos humanos tiene como protagonistas de las violaciones a los militares, que son vistos no solo en Argentina sino en todo el mundo como integrantes de una dictadura genocida?
En primer lugar porque todas las personas, más allá de los delitos de los que son acusados, deben gozar de derechos humanos: son sujetos de derecho y eso debe ser respetado, cosa que no está sucediendo aquí en la Argentina, donde no sólo los militares sino incluso civiles y sacerdotes tuvieron un rol en aquel decenio. La creación de nuestro Centro de Estudios tiene como punto de partida precisamente aquellos años setenta que consideramos objeto de una interpretación falsa. Nosotros somos un grupo heterogéneo, incluso a nivel ideológico, pero convencidos de que en Argentina existe una versión que fue creada manipulando la verdad, por lo cual nos propusimos contar esta historia mostrándola en su totalidad, mostrando la verdad. Aquello que finalmente nos unió fue la destrucción de un monumento, en la ciudad de Salta, dedicado a los militares que en 1975, en plena presidencia de Estela Martínez de Perón, habían combatido contra el ERP, el Ejército Revolucionario del Pueblo, un formación terrorista.

¿Qué sucedió?
Mientras estaban restaurando una escuela fueron atacados y después de una jornada de combates repelieron a los agresores. En 2012 un asesor, ligado al ERP en el pasado, promueve la destrucción del monumento sosteniendo que los militares, jóvenes de 18 años que estaban prestando el servicio obligatorio, eran genocidas porque habían matado a dos militantes del ERP en aquel combate. El colmo es que después el monumento fue destruido, bajo órdenes del asesor, por militares que pertenecían al mismo batallón de los jóvenes del ’75. Así nos unimos, pero los inicios no fueron fáciles, visto que nos acusaban de ser defensores del Terrorismo de Estado. Comenzamos produciendo un documental sobre la batalla de Manchalá, antes descrita, que presentamos en el 2012, con gran éxito, precisamente en la Feria del Libro, para después programarlo en el circuito cinematográfico, siempre a sala llena. Así la gente pudo hacerse una idea de la profunda manipulación de aquellos años: no jóvenes idealistas como describen quienes pertenecen a organizaciones terroristas, sino miembros de un ejército regular con grados y uniformes.

Actualmente, ¿cómo es la situación respecto de las violaciones a los derechos humanos?
Más de 400 personas han muerto en las prisiones, con más de 70 años de edad, y muchos todavía están encarcelados a esa edad, con una asistencia médica reducida. Hay incluso detenciones preventivas que superan ampliamente los tres años previstos por las leyes, llegando incluso a los doce años en espera de un juicio. Una situación complicada, en suma, y por esto hemos producido “Será venganza!!”, donde se cuenta esta historia a través de los protagonistas, que incluyen diversos expertos, juristas, familiares de las víctimas…

¿Cómo se pueden defender derechos de personas que en su época no los respetaban frente a sus víctimas?
La pregunta que me hago es: ¿Y por qué no? Son también ellas personas, que han cometido errores y crímenes incluso graves. No puedes castigar a un caníbal comiéndotelo. Lo que sucede en Argentina es precisamente esto: quienes defienden los derechos humanos los viola sistemáticamente. Los mismos derechos que no se respetaban hace 40 años los estamos violando hoy.

¿Qué piensa de los procesos del Nunca Más a la Junta en los años 80?
La Argentina adhiere al Tratado de Roma sobre derechos humanos, pero inexplicablemente desde el 2013 no lo aplica, o para decirlo mejor, lo aplica retroactivamente con los militares, violando el artículo 18 de nuestra Constitución, y considera solo los delitos cometidos por el Estado como de lesa humanidad, mientras no incluye a los de los grupos terroristas, como prevé el Tratado de Roma. Y es por esto que al día de hoy los combatientes de la ETA en España son juzgados por crímenes de lesa humanidad.

El documental censurado, ¿qué muestra?
Se divide en tres partes: la primera es una descripción histórica, incluso del momento mundial de aquellos años. La segunda se basa en la opinión de juristas internacionales sobre la estructura jurídica de los delitos de lesa humanidad, con testimonios que demuestran cómo Néstor Kirchner impuso a los jueces de la Corte Suprema que condenaran a militares que ya habían sido juzgados con anterioridad, aplicando la categoría de lesa humanidad en forma retroactiva a procesos ya definidos en sus sentencias. De hecho, y esto es importante, en los procesos de la Conadep `Nunca más' de la época de Alfonsín, los militares y los terroristas fueron condenados por delitos comunes, porque los de lesa humanidad todavía no estaban jurídicamente previstos. Esto nadie lo dice. La tercera y última parte recoge los testimonios de las familias de los condenados, que cuentan las vicisitudes de sus padres o maridos arrestados y los procesos que han afrontado.

Según usted, ¿qué ha aprendido la sociedad argentina de aquellos años?
Seguramente a no querer más gobiernos militares. Pero una parte desgraciadamente no ha aprendido qué significa vivir en democracia, y utiliza los derechos humanos como un arma digna de un Hitler o de un Mussolini en el modo en que se comportan, en la forma en que reaccionan impidiendo la libertad de opinión de los otros y en el modo en que castigan a quien piensa diferente. Lo que ha sucedido en la Feria del Libro constituye un ejemplo de esta intolerancia.

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